La Asociación Dante Alighieri de Las Flores fue fundada El 24 de Julio de 1973 con el objetivo de difundir el idioma y la cultura italiana en la zona de su sede central y adyacencias. Ademas busca fomentar los vínculos de amistad entre Italia y la Argentina, actuando en armonía con otras instituciones establecidas en el país con el mismo objeto estatutario.

Desde su creación pretende desarrollar un ambiente de cordialidad y solidaridad entre sus asociados, quienes gozarán de todos los beneficios societarios posibles. (Ref.: Estatuto Social, Título N°1)

Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Unión e Benevolenza” de Las Flores.

Un grupo de italianos se reunió el 28 de septiembre de 1875 en el “Hotel de las Naciones” con el fin de constituir una entidad de carácter mutual entre sus connacionales. Antonio Noseda fue el presidente de la comisión encargado de concretar la constitución de una nueva sociedad. En asamblea el 10 de Octubre de 1875 se forma la Sociedad llamada: Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Unión e Benevolenza” de Las Flores.

Se nombra la primer Comisión Directiva; Presidente: Pascual Taramaschi; Vice: Mariano Sciapella; Secretario: Francisco Adami; Tesorero: Carlos Righetti; Vocales: José Tagliabue,  Roque Borsari, Ghido Puncirolli, Miguel Adesso, Leopoldo Mattei, Segundo Tieghi, José Baldasarri y Fransisco Buzzi.

Su primer local social estuvo ubicado en las calles Libertad y Saladillo, hoy calles Leandro N. Alem y Sordeaux y allí funciono su secretaria hasta el año 1905.

El 22 de Abril de 1905, se inaugura el nuevo edificio con salón de actos en la calle 25 de Mayo N° 580 entre Av. Gral. Paz e Hipólito Yrigoyen, siendo su Presidente el Sr. Fransisco A. Risso.

En el mes de Julio de 1913 su presidente J. Parodi, solicita permiso a la Municipalidad de las Flores, por expediente n° 129, para instalar  un cinematógrafo en su local social, solicitud que es concedida en el mes de Agosto de ese mismo año.

La actividad del cinematógrafo continúa en los años siguientes, así como los actos culturales en su gran salón de actos.

Pasan los años y continúa el accionar de la entidad… Hasta la transformación en la Dante Alighieri, concretada en el año 1973.

“Union e Benevolenza” continuo durante muchos años su actividad social en su gran salón y su actividad como Obra Social, otorgando grandes descuentos y beneficios en los gastos de visita de consultorio médico y Farmacias, en esa época no se conocían las Obras Sociales Sindicales.

Cuando estas aparecieron, su actividad fue decreciendo con los años pues era imposible competir con ellas. En el gran salón se construyeron tarimas a su alrededor, para colocar mesas donde atender al público en los actos culturales y bailes a beneficio, a ambos lados de la entrada del salón se colocaron cuadros con los nombres de los italianos que la fundaron, los cuales aun hoy están…

Sus instalaciones fueron cedidas generosamente para distintos usos, tuvo su sede una escuela para niños con capacidades diferentes, uno de los salones del frente estuvo ocupado como depósito y venta de vidrios, también hubo actividades deportivas en el salón.-

El local en su totalidad fue alquilado a la Nueva Escuela Industrial de Las Flores, que ocupó sus instalaciones hasta que se hizo su nuevo edificio. Cuando fue desocupado, volvió a estar en uso su salón de actos que ya contaba con muchos problemas edilicios, a esa altura sólo existía una sola ala habitable, la que tiene pisos de mosaicos y la construcción terminaba en la parte antigua.-

La profesora Ángela Toma comenzó con los cursos para adolescentes y adultos de italiano, estos fueron creciendo y esa lengua que ya no se hablaba, siguió y sigue multiplicándose. Estos cursos se dictaban  en el edificio de la entonces Sociedad Italiana, donde se desempeñaba el Sr. Amicone, quien recibía las cuotas sociales de los pocos socios que aún restaban, pues a partir de las nuevas leyes sociales ya no les interesaba el pequeño descuento que recibían. Esos cursos estaban organizados con un criterio docente, pero no respondían a una programación oficial.-

En el año 1972 la Prof. Ángela toma, viaja a Buenos Aires para consultar textos de italiano y allí conoce al Dr. Eduardo Gallo, Presidente de la Asociación Dante Alighieri de Buenos Aires, el se interesó por la consulta, y propuso su ayuda para la creación de una entidad que abarcara esa disciplina, entregando planillas para la registración de las personas interesadas en el proyecto y comprometiéndose a una visita a la ciudad.

Así comenzaron las reuniones con Blanca Cardozo (Chicha), Mary y Blanca Toma, Susana Forconi, Nazareno Rafanelli, Mario Di Pasquo, Don Carlos Giosa y varias personas más, se efectuó la reunión en la Escuela Normal y se propuso formar una Comisión Organizadora cuyo presidente fue el Sr. Luis Rizzi. Se planteo una cuota de colaboración, se registraron firmas en un acta y se invitó a descendientes de italianos y simpatizantes a unirse a la nueva Institución.

Desde el principio se la llamo “Dante Alighieri” por identificación con la Divina Comedia. Como el espacio disponible en la Sociedad Italiana era escaso, se solicitó y se obtuvo un permiso para realizar momentáneamente los cursos en la Escuela Normal.

Del Instituto Italiano de Cultura se recibió el primer proyector de diapositivas que luego se convertiría en un film organizado, con voz y sonido en manos del Dr. Crispiani que se unió como eficaz participe del proyecto educativo, se realizaban encuentros socio culturales siempre con la presentación de algún tema de interés, se armaron muchos actos de divulgación cultural, el Dr. Fransisco  Loyudice refiriéndose al tema de inmigración Italiana en Argentina. Se había recuperado la entrada al edificio con un solo espacio cubierto donde se podían poner los pies.

Creación Oficial de la “ ASOCIACION DANTE ALIGHIERI DE LAS FLORES”

El 24 de Julio de 1973 queda constituida en forma oficial la nueva Asociación Dante Alighieri, entidad cultural sin fines de lucro, con el objetivo de enseñar  difundir la lengua  y la cultura italiana.

El acto se realizó en la Escuela Normal por no estar en condiciones los ambientes disponibles en la Sociedad Italiana.

En los años siguientes todo el esfuerzo se dirigió a realizar las mejoras del edificio, debido al deterioro sufrido por falta de mantenimiento.

La Dante tenía  un grupo de colaboradores capaz de cualquier hazaña. Los primeros recursos fueron con pocos pesos y muchísimo trabajo, las cenas familiares y amigos fueron la primera fuente de ingreso y ese mecanismo de recolección de fondos se repitió durante muchos años, también con las rifas de algún premio donado, una de las más importantes se realizaron en el año 1985 ¡con la entrega de un auto! También hubo otras donaciones importantes, como motocicletas, electrodomésticos y bicicletas entre otros.-

Desde su creación año a año se fueron sucediendo los cursos de enseñanza de italiano, los cuales fueron aumentando en número y calidad.

El correcto conocimiento de la lengua permitió a decenas de estudiantes obtener como premio un curso en Italia, algunos de nuestros jóvenes permanecieron allí, otros volvieron.

La Dante de este modo respondía a las motivaciones de su creación, por un lado darle utilidad al edificio de la Sociedad Italiana y por otro atender a los muchos descendientes de la inmigración italiana y rescatar la enseñanza de una lengua que se estaba perdiendo. Inmigrantes y sus descendientes se acercaron a la institución para actualizar sus documentos (un logro importante en el plano social), también se acercaban para reencontrar a sus familiares y otra enorme cantidad con el fin de obtener la ciudadanía Italiana. Las notas se dirigían según corresponda a la Intendencia, provincia o región. Fueron muchos los motivos que atrajeron a los inmigrantes a la Dante Alighieri.

En 1989 se recibieron las primeras docentes: Olga Noseda de Alba y Nelly Etchepare de Miano, que tuvieron la oportunidad de participar en un congreso sobre la actualidad de la Lengua Italiana y al poco tiempo se unieron en el dictado de clases.

Ese mismo año el cónsul Sr. Stefano nombró a la institución “ente capofilia” junto a otras ocho.

En los años 1989/90 fueron años de fuerte intercambio con la Dante Alighieri de Reggio Calabria en Italia.-

La remodelación llevo casi 20 años, a comienzos de 1993 las obras se habían completado y entonces se concretaron dos proyectos ya madurados, el primero es la fusión de las dos entidades que habían funcionado a la par hasta ese momento , la Asociación Italiana de socorros mutuos de Las Flores “Unione e Benevolenza” y la Asociación “ Dante Alighieri “ , el Sr. Carlos Giosa, Chela Bianchi, Intendente Escribano Antonio Lizarriaga y Maria Monfort de Saladino, de parte de la Dante Alighieri  asistieron Ilda Toma, Gloria Pérez, Ángela y Blanca Toma .

En adelante quedaba una sola entidad, La asociación “Dante Alighieri de Las Flores” manejando los bienes y las actividades y con muchos sueños…

La Asociación Dante Alighieri de Las Flores tiene como misión: 

  • Difundir el idioma y la cultura italianos en la zona de su sede central y adyacencias;
  • Fomentar los vínculos de amistad entre Italia y la Argentina, actuando en armonía con otras instituciones establecidas en el país con el mismo objeto estatutario;
  • Desarrollar un ambiente de cordialidad y solidaridad entre sus asociados, quienes gozarán de todos los beneficios societarios posibles;
  • Proponer al mejoramiento intelectual y cultural de sus asociados. (Ref.: Estatuto Social, Título N°1)

Durante el año 2024 se definió la nueva Comisión Directiva de la Asociación Dante Alighieri Las Flores que quedó constituida de la siguiente manera:

  • Presidente: Mariano Álvarez Machado
  • Vicepresidente: Sandra Marcela Carrizo
  • Secretario: Gisela María Mellinger
  • Tesorero: Eleonora María Isabel Caputo
  • Vocal Titular 1°: Miguel Arturo Elgue
  • Vocal Titular 2°: Abel Jorge Guaresti
  • Vocal Suplente 1°: Valentín José Miguel Caputo

Comisión Revisora de Cuentas

  • Revisor de cuentas 1°: Matias Emmanuel Villa
  • Revisor de cuentas 2°: Diana Gisela De La Calle
  • Revisor de cuentas 3°: María Emilia Allende
  • Revisor de cuentas Suplente: Gastón Carlos Crosta